Los Huéspedes Felices llevan explorando los territorios Folk-Rock-Psychedelicos desde hace dos déca

Mi foto
Los Huéspedes Felices llevan explorando los territorios Folk-Rock-Psychedelicos desde hace dos décadas; incansables en su búsqueda, a pesar de los múltiples cambios de formación a lo largo de los años, han seguido cuidando de sus pocos pero incondicionales fans a base de pequeñas colecciones de canciones con las que, de cuando en cuando, les sorprenden.

sábado, marzo 28, 2015

ALBUM FAMILIAR


5 de Enero de 2006; tocando en el Feliwinter con la formación que en apenas un par de meses comenzaría a grabar Sol de invierno.

lunes, marzo 23, 2015

¡EL 7 DE ABRIL SOL DE INVIERNO!


Ese es el día señalado para que vea la luz un nuevo fruto de la provechosa unión que comenzó hace ya cuatro años entre Los Huéspedes Felices y Clifford Records. En este caso, y al igual que sucedió con Tipos normales con guitarras eléctricas (Clifford-030Lp) nos sumergimos en el archivo Feliciano aunque en esta ocasión para recuperar por primera vez en vinilo Sol de invierno (2007), celebrado por muchos seguidores como nuestro mejor trabajo hasta entonces. Concebido en su momento para ser la piedra de toque que nos devolviera por fin al camino correcto, las circunstancias internas del grupo impidieron tal recuperación y de hecho casi convirtieron a Sol de invierno en el canto del cisne de Los Huéspedes Felices. El tono crepuscular y melancólico que desprenden las canciones incluídas en él son un fiel reflejo de esa etapa convulsa y que tras su lanzamiento en una nuevamente limitada autoedición en Cd dio paso a cuatro años de incertidumbre acerca del futuro del grupo, con constantes idas y venidas de personal que finalmente se resolvió en 2011 con el mini Lp Cambios y  posterior fichaje por Clifford Records. Y así llegamos hasta Abril de 2015 fecha señalada para que presentemos, tras un minucioso trabajo de recuperación, Sol de invierno (Clifford-062Lp) tal y como nos hubiese gustado hacer en su momento. 

viernes, marzo 20, 2015

RELATOS FELICES

Seguimos con otro capítulo más de nuestros Relatos Felices, aunque en esta ocasión también podrían llamarse Relatos Infelices. Vamos a ello:

Después de la vergonzosa actuación en el Rock Club ourensano en Julio de 2003, desaparecimos del radar en lo que se refiere a actuaciones en directo hasta la edición del Feliwinter de aquel año, aunque a estas alturas no recordamos si se celebró en diciembre del corriente o ya en enero del 2004. Que más da, fue una actuación igualmente olvidable. En aquella ocasión el evento sería acústico, y nuestro bajista tuvo la brillante idea de que nos presentásemos para el mismo de una forma cuando menos peculiar: Alvaro y Sergio a las guitarras, él mismo al bajo y para Dani quedaba el papel de adornar con el piano. Por cierto, todo esto planeado, una vez más, apenas un par de semanas antes de tocar. En principio no habría nada demasiado extraño de no ser por el escaso margen de preparación teniendo en cuenta que Sergio, un gran batería sin duda, y un prolífico compositor en Los Cosmonautas Rusos –el mejor en el mencionado combo de hecho- no había tocado nunca nuestras canciones a la guitarra ni mucho menos lo había hecho en directo. Por supuesto todos cantaríamos también, algo que nunca preparábamos como es debido en nuestro modus operandi habitual como para darles el pretendido protagonismo de un concierto acústico…ya os imaginaréis que lejos de acabar como los Crosby Stills & Nash de Felicia en aquel concierto, la cosa acabó como en el Rock Club unos meses antes aunque con menos barullo y sin teclista, quién hizo gala de un olfato envidiable y no dio señales de vida. Todo esto viene a raíz de la aparición del set list de aquel concierto en una vieja carpeta, que aporta además otra curiosidad: aunque algunos de nosotros estábamos convencidos de que habíamos aparecido en aquel evento como la Mariano Raxoi Folk Implossion, pues resulta que fuimos La Explosión Folk de Tarek Aziz. En cualquier caso, la prueba palpable de que pasábamos más tiempo ideando seudónimos bajo los que camuflarnos que preparando las canciones para sonar decentemente.  

    

viernes, marzo 13, 2015

RELATOS FELICES

    Hoy vamos a hablar del que fue nuestro segundo hogar durante trece años, entre 1995 y 2008, con pequeños intervalos en los que volvimos a la escuela de Maniños para grabaciones y algún ensayo circunstancial, o utilizamos una casa en Limodre durante el 2002 cuando Sergio dejó su puesto a Martín.
   El desván de la casa de Sergio presentaba algunas ventajas considerables en comparación a la escuela como local de ensayo: en primer lugar  era mucho más seguro por razones obvias; también, aunque era un espacio diáfano de paredes de ladrillo, al compartirlo con el uso habitual de esas estancias en una casa -cajas, trastos variados y ocasionalmente la colada- el sonido se apagaba y no teníamos esa reverb molesta que convertía tocar en la escuela en un suplicio. Por otro lado, aunque los inviernos eran igualmente duros, nuestro casero se ocupaba de poner una estufa antes de cada sesión que calentaba lo suficiente la estancia. Eso si, los veranos también eran complicados allí arriba, sobre todo porque teníamos la costumbre de empezar a las cuatro o cinco de la tarde…en comparación con la escuela, solo había dos puntos negativos. El primero lo sufrimos desde el primer momento: era un desván, así que teníamos ante nosotros un montón de escaleras que sobre todo en su último tramo en el interior de la casa, nos complicaba el acceder a él con los instrumentos. Evidentemente cuando las hicieron  no se plantearon que por allí tendría que pasar una batería, amplificadores etc etc así que hasta que conseguimos cogerle el punto, llenamos las paredes de golpes y marcas. Lo cierto es que a pesar de todo ello, los padres de nuestro batería siempre fueron unos anfitriones estupendos que mostraron una paciencia infinita con nosotros en ese aspecto. Con el tiempo es probable que el trabajo que nos costaba subir y bajar con el equipo también ayudase a que cada vez nos mostrásemos más reticentes a salir a tocar en directo. Por si no era suficiente, íbamos sumando nuevos y más grandes amplificadores que complicaban la logística, y cuando finalmente llegó el teclado cada vez que teníamos que tocar, ahí estábamos los cuatro retorciéndonos por aquellas estrechas escaleras cargando con ese peso muerto que era el órgano Welson que Dani utilizaba en los primeros años…¡parecíamos el cortejo fúnebre de una película cómica!. El otro punto negativo de haber instalado allí nuestro hogar y que se manifestó años más tarde cuando nuestro casero emprendió otras aventuras fue precisamente ese, el no ser un local neutro. No poder disponer del equipo ni obviamente entrar y salir a nuestro antojo hizo que funcionásemos al ritmo que marcaba nuestro anfitrión, el cual no era ni de lejos el que necesitábamos, un problema que arrastramos durante buena parte de la década pasada y que al fin solucionamos cuando pudimos estrenar en Mayo de 2009 la tercera y definitiva Villa Felicia, también conocida como Estudios B77. 

domingo, marzo 01, 2015

ANTES DE ENTRAR...DEJEN SALIR

Kaleidoscopio

Año nuevo, vida nueva. Por eso desde que comenzó este 2015 uno de los primeros trabajos que afrontamos fue darle una necesaria vuelta al repertorio del directo. Ya hemos comentado en alguna otra ocasión que el haber vuelto a reencontrarnos con la normalidad de una rutina de ensayos desde que comenzamos en 2011 con esta nueva etapa Feliz –¡hay que ver como pasa el tiempo!- aparte de los obvios beneficios para nuestra música, también provoca que el cansancio respecto al play-list de turno se manifieste con más rapidez. Desde luego canciones donde escoger hay, pero tiempo para tocarlas todas no tanto, así que nos plantamos en ese engorroso y difícil momento de decidir que sale, que entra…al fin después de dos meses de pruebas el pasado Jueves, y a falta de los inevitables retoques, hicimos el primer ensayo general al completo con el que  será nuestro cancionero para los conciertos de este año. La columna vertebral del mismo siguen siendo nuestros recientes discos con Clifford Records, la inminente reedición de Sol de invierno lógicamente gana peso con cuatro temas, y recuperamos alguna pieza que no tocábamos desde los 90 aprovechando que la hemos regrabado recientemente para un futuro Tipos normales vol. 2. En cuanto a las nuevas canciones que tenemos en cartera, al contrario de lo que hicimos mientras trabajábamos en Las cosas que no vemos, de momento no las mostraremos en directo. Lo malo de todo este proceso ha sido decidir que se queda fuera. Con algunas no ha habido duda, pero llegamos a Kaleidoscopio y…es, con diferencia,  la versión que más años hemos mantenido en el repertorio y por descontado una de nuestras favoritas de todos los tiempos,  sin embargo parece que le ha llegado el momento de sentarse en el banquillo. Un merecido descanso para una de las canciones que más hemos disfrutado tocando a lo largo de estos años.