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Los Huéspedes Felices llevan explorando los territorios Folk-Rock-Psychedelicos desde hace dos décadas; incansables en su búsqueda, a pesar de los múltiples cambios de formación a lo largo de los años, han seguido cuidando de sus pocos pero incondicionales fans a base de pequeñas colecciones de canciones con las que, de cuando en cuando, les sorprenden.

martes, octubre 28, 2014

MI REFLEJO ¡SOLD OUT!


Hace unos días desde Clifford Records dieron la noticia: Mi reflejo estaba sold out. Para nosotros acostumbrados como estábamos a la más absoluta clandestinidad, fue una noticia feliz y sorprendente a partes iguales. Después de tres lustros en los que nuestra máxima aspiración había quedado reducida a modestos cdr´s con los que apenas llegábamos a un puñado de fieles, Mi reflejo no sólo significaba retomar el camino que casi ni habíamos comenzado a recorrer con el Ep Gigantes del Pop en 1996, sino que era una forma de comprobar si todo ese trabajo clandestino había merecido la pena. Y si, la mereció. Mi reflejo se convirtió definitivamente en un nuevo comienzo de Los Huéspedes Felices, el primer paso de dos años frenéticos en los que nos hemos reconciliado con nosotros mismos y esperamos que con todos los que nos pedíais hacer las cosas de otro modo. Gracias. Mención aparte merece la confianza y el cariño con el que nos trató Laureano en Clifford Records desde el primer minuto y eso, a estas alturas de la historia, no lo paga ningún sold out.

sábado, octubre 18, 2014

RELATOS FELICES

    El relato de hoy vamos a dedicarlo merecidamente a la que fue nuestra primera casa, donde comenzamos la aventura Feliciana y a la que recurrimos habitualmente después de dejarla ya fuese para utilizarla como improvisado estudio de grabación (Aventuras en Felicia) o como escenario para sesiones fotográficas (Gigantes del Pop, Pennyroyal Park...). No todo son canciones…
    La escuela de Maniños era una vieja construcción escolar de 1916 que constaba de dos aulas de unos 30 metros cuadrados cada una, dos pequeñas salas para los profesores, un patio trasero cubierto y todo ello rodeado de un parque con columpios, tobogán y demás entretenimientos infantiles. Cuando nos permitieron ensayar allí unicamente se utilizaba como parvulario, así que el trato era usar en el aula vacía que reservaban como patio de recreo cuando el invierno no permitía salir a los niños a jugar al exterior, lo que obviamente nos obligaba a montar y desmontar el equipo –y limpiar el aula- cada vez que ensayábamos; afortunadamente había una suerte de almacén en el patio trasero que también nos cedieron para guardar nuestras cosas, pero a pesar de que no teníamos el equipo que manejamos hoy en día, resultaba un incordio igualmente. Durante las vacaciones escolares al menos podíamos permitirnos no desmantelar toda la parafernalia, pero resultaba intranquilizador pensar que aquellos grandes ventanales podían abrirse sin mayor dificultad desde el exterior, así que nunca dejábamos aquello a la vista más de dos días seguidos.
    Ensayar allí era un horror. Los recuerdos más nítidos son el zumbido constante en los oídos, cuando no dolor de cabeza, después de cada ensayo; mientras que el aula de los niños había sido acondicionada con un nuevo suelo y radiadores entre otras cosas, la que nosotros usábamos tenía un suelo de linóleo, y unas blancas paredes desnudas que sumado a la altura del techo y a aquellos grandes ventanales, convertían cada ensayo en un suplicio inundado en reverb en el que nunca se lograba adivinar no ya que tocaban los otros, sino uno mismo. Por descontado el invierno era insufrible y de hecho llegamos a tocar con guantes, tal era la desesperación, aunque obviamente no llegó más allá del intento. Al final tuvimos que conformarnos con encender una vieja estufa que aunque no calentaba la sala, al menos nos servía para acercar las manos entre canción y canción. Que durante las sesiones de grabación de Aventuras en Felicia a Escribí tu nombre ayer la renombrásemos como Mari tiene frío, no fue un asunto casual.
    Finalmente logramos convencer a los responsables de la escuela de que nos dejasen ensayar en una de las salas de profesores que tenían vacías; pasamos de una gran sala donde sobraba sitio entre nosotros a estar apretados como sardinas en lata, pero tras colgar unas sábanas en techo y paredes conseguimos un sitio donde al menos la cabeza no daba síntomas de explotar de un momento a otro y podíamos oír lo que tocábamos, además de ganar intimidad; de hecho, en alguna ocasión mientras ensayábamos en el aula tuvimos más público mirando a través de las ventanas que en los conciertos... 
    Así transcurrieron los primeros años de historia feliz, hasta que nos mudamos al desván de Sergio y se convirtió en nuestro nuevo cuartel general. Pero eso será otro día.

viernes, octubre 10, 2014

XIRIAPOP UNPLUGGED

De nuestro paso por el XiriaPop aquí os dejamos este clip grabado por Mama Lola Estudios en la Galería Garabato de Carballo ¡muchas gracias!

miércoles, octubre 01, 2014